Las preguntas de Díaz-Canel que absolutamente nadie puede contestar

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Miguel Díaz-Canel (Fotografía Reuters)

LA HABANA, Cuba. – En pasados días el líder Miguel Díaz-Canel Bermúdez llevó a una buena parte de su Consejo de Ministros a visitar la provincia de Granma, en el oriente cubano, como una parte de sus andaduras por todos y cada uno de los territorios del país.

Uno de los sitios donde se detuvo el presidente fue en la Empresa de Genética y Cría Manuel Fajardo, dedicada a la producción y comercialización de un ganado de alto valor genético, como carne, leche y sus derivados. Según lo que parece, y considerando los resultados desfavorables que, por lo general, exhibe este campo, las autoridades de Granma eligieron la mejorcita de las compañías a fin de que fuera visitada por la comitiva gubernativo, puesto que, conforme la información oficial, la Manuel Fajardo cumple los planes de producción de leche y carne, aparte de contar con la Certificación de Administración de la Calidad.

No obstante, y conocedor de la bastante difícil situación por la que atraviesa la ganadería en la isla, el heredero del poder lanzó la próxima interrogante: “¿Qué otra cosa hace falta para prosperar la ganadería en Cuba?”.

Una pregunta que quizá requiera de los servicios de un adivino a fin de que dé la contestación racional. Por el hecho de que la verdad es que la reducción de la masa ganadera en el país semeja no tocar fondo. Conforme con cifras emitidas por la Oficina Nacional de Estadísticas y también Información (ONEI), de un total de cuatro millones 919 mil cabezas de ganado existentes en 1989 —antes del comienzo del periodo especial—, al cierre de 2017 la cantidad era apenas de tres millones 866 mil. Es decir, una minoración del 21%. Es de resaltar, además de esto, que la cantidad reportada en 2017 es la más baja de la última década.

Otro sitio visitado por Díaz-Canel fue la entidad La Catarata, dedicada a la acuicultura, y en la que en unas 40 piscinas se crían y reproducen ejemplares de tilapia con vistas a satisfacer en lo esencial el mercado en divisas. Pese a enseñar cierta complacencia por los resultados productivos de esta entidad, fue ineludible que el jefe de Estado echase de menos los años en que Cuba contaba con múltiples flotas pesqueras que operaban en el Golfo de México, el océano Atlántico y otras zonas de pesca, y el país exportaba apreciables cantidades de esos renglones.

Quizás imaginando que cualquier día vuelvan aquellos tiempos, y se consiga el despegue de la producción pesquera, el líder interrogó así a la Ministra de la Industria Alimentaria: “¿De qué forma está el día de hoy nuestra flota pesquera?”  La información aparecida en Juventud Rebelde no recoge la contestación de la funcionaria.

Mas, no sería realmente difícil concebir una contestación que se acerque a la realidad. Las estadísticas charlan por sí solas: de un total de 192 mil toneladas de pescados y mariscos capturados en 1989, en 2017 la cantidad bajó hasta las 52 mil toneladas, lo que significa una reducción del 73%. Por otro lado, ha trascendido que el consumo percápita anual de pescado por la parte de la población cayó de 16 kg en 1989 a cuatro,3kg en años recientes.

Es que, entre otras muchas cosas, el benjamín del poder se acogería a aquello de que “soñar no cuesta nada”.



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