“Después del referéndum, se van”

0
10


Hace más de 2 años empezó la construcción del caserío, que el día de hoy acoge a más de cincuenta familias ilegales. Fotografía del autor

LA HABANA, Cuba.- Si las autoridades cumplen su amenaza de desalojo, unas cincuenta familias asentadas en terrenos estatales del ayuntamiento Alquízar, provincia de Artemisa, van a perder esta semana la precaria residencia que habitan desde hace más de 2 años.

El anuncio de desahucio, realizado por miembros de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y la oficina provincial del Instituto de la Residencia en pasados días, rompe con la promesa gubernativo de legalizar la situación de los ocupantes, quienes 6 meses atrás habían conseguido abortar otro intento de desalojo utilizando a sus hijos como barrera.

Según han dicho las autoridades, el pequeño asentamiento, perjudicial y sin electricidad, ubicado a las afueras del distrito Alquitex, interrumpe la expansión del plan agrícola del territorio, que tiene previsto emplear esos terrenos para la producción de cultivos múltiples.

En la “favela”, como ciertos bautizaron al conjunto de “quimbos” construidos con tejas, listones de cinc viejos, y los más pobres con lonas y nailon, habitan más de veinte menores y ciertas mujeres embarazadas. Múltiples pequeños ya han nacido ahí.

Los quimbos fueron construidos con pedazos de cinc, tejas y nailon. Fotografía del autor

Roberto Amaral Báez, uno de los ocupantes, apuntó que los agentes de la policía dieron como ultimátum hasta el último día de la semana 24 a fin de que demolieran las casas y abandonasen las tierras.

“Después del referéndum se van”, afirmó Amaral que aseguraron los representantes de la PNR, y aduce que el plazo respondió a la pretensión de “evitar cualquier inconveniente que perjudicara la votación del referéndum. Bastante gente está indignada con lo que desean hacernos”.

Para eludir el desalojo a lo largo del verano pasado, cuenta Amaral que las familias emplearon consignas pro gubernativos como “Yo soy Fidel”, “Viva Raúl” y “esta es una revolución por lo pobres y para los pobres”, las que corearon y pintaron en las improvisadas paredes de cada residencia.

Las autoridades entonces decidieron no expulsarlos. Los residentes del ilegal caserío ahora planean aplicar exactamente el mismo procedimiento, y si bien se temen que esta vez no funcione por la solidez de las amenazas, mas sumarán a las consignas la oración “yo voté Sí por la Constitución”.

Las autoridades conminaron con desarticular ‘la favela’ tras la realización del referéndum. Fotografía del autor

Tras el intento de desalojo errado, resalta Migdalia Coto Lorenzo, una de las perjudicadas por el hostigamiento, el gobierno afirmó que facilitaría servicios de electricidad y agua bebible, entregaría propiedades, y daría una libreta de abastecimiento a cada núcleo familiar.

“Pero aún nada, lo que estaban era durmiéndonos para por último sacarnos de acá, mas veremos a de qué forma tocamos, por el hecho de que no tenemos para dónde ir. Pasarán trabajo para quitarnos esto, que es lo único que tenemos”, refirió Coto, y agregó: “nosotros vivimos acá como la gente de Venezuela, muy mal”.

Coto explicó que durante 18 meses los vecinos de la comunidad han recibido más de 10 multas de Residencia, ciertas de ellas presumiblemente fueron aplicadas para justificar la legalización de la propiedad y la construcción de los inmuebles.

El monto de las multas pagadas asciende a más de diez mil pesos en ciertos casos, conforme ilustró Alfonso Velázquez Camacho, otro residente del caserío.

Las familias sobreviven en condiciones precarias. Fotografía del autor

“La última vez que vino Residencia fueron 1500 pesos de multa, parejo para todo el planeta. Nos afirmaron que echásemos, si bien sea, un pequeño baso, para entonces venir a poner los otros 1500 y poder legalizarnos. Mas ya vez, todo fue patraña y ahora tenemos los días contados. En cualquier instante nos sacan a patadas con pequeños y todo”, expuso Velázquez.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here