cuidados posteriores a esta técnica – Mejor con Sanidad

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Una infusión intraósea consiste en un camino vascular que se utiliza en casos de necesidad para la filial de fármacos y líquidos al paciente. Además denominada vía intraósea, ofrece ventajas a los profesionales en situaciones de necesidad vivo. De todos modos, hoy resulta un método aún desconocido e inusual.

Los médicos no recomiendan su colocación en el transcurso de más de 24 horas. Tras soportar a término una reposición de bombeo adecuada, los profesionales insisten en la importancia de realizar otro camino venoso utilizando una vía central o periférica.

Características de la infusión intraósea

Sanitaria extrayendo sangre a un paciente del brazo.
La infusión intraósea ha sido utilizada cuando las vías principales eran de difícil camino.

La técnica siempre se ha llevado a término en pediatría, con pacientes menores de seis años. Los profesionales la realizaban en el caso de no obtener un camino venoso periférico posteriormente de tres intentos fallidos.

Gracias a los avances experimentados en el campo de la medicina, ahora incluso resulta efectiva en adultos. De hecho, está indicada en pacientes críticos de cualquier época, siempre que se haya descartado antiguamente establecer una vía venosa rápidamente.

El Advanced Trauma Life Support lo recomienda en todos los pacientes tras el intento de vía intravenosa y antiguamente de intentar una vía central, tanto en niños como en adultos.

La utilización de la infusión intraósea se fundamento en el hecho de que la cavidad medular de los huesos largos está formada por una red de capilares sinusoides. Estos son capaces de drenar a un gran seno venoso central. El mencionado seno venoso puede tener lugar los fármacos y líquidos a la circulación normal con fuerza y ligereza.

Resulta muy similar a cómo se desarrollaría por cualquier otra vena periférica. Adicionalmente, no tiende a colapsarse, ni siquiera si se desarrolla una parada cardiorrespiratoria. Por todo ello, está considerado como un método seguro de camino vascular. Conlleva un parada porcentaje de éxito.

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Cuidados posteriores de esta técnica

En las situaciones de emergencia médica, establecer un adecuado camino vascular tiene una importancia fundamental para el paciente.

El hecho, adicionalmente, de que acoplado en estas circunstancias muchas veces la vía periférica se vuelve inaccesible o la aplazamiento en conseguir un camino periférico supone una pérdida de fortuna y tiempo, hace que la infusión intraósea cobre relevancia.

Los profesionales que lo desarrollen deben conocer los cuidados que precisa el paciente. Además deben retener qué productos se pueden regir con este método y cuál es la técnica de colocación.

No se debe olvidar que estamos delante un camino a la circulación sanguínea. Es por esto que los cuidados que se proporcionan a los pacientes con una vía intraósea serán similares a los que se aplicarían en el caso de un camino venoso periférico.

Es conveniente que los profesionales controlen distintos signos. Entre ellos cerca de mencionar:

  • Sangría, color.
  • Presencia de pulsos distales.
  • Temperatura, aspecto.
  • Tamaño del miembro y dolor (si el paciente está consciente) en torno a de la zona de punción indicativos de posible infección recinto.

Así mismo, es sustancial desinfectar cada 5 horas aproximadamente la zona de punción para evitar infecciones. Todas las actuaciones que se realicen sobre la infusión intraósea deben continuar registradas en la hoja de botiquín.

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Cuidados de botiquín

Imagen de vaso sanguíneo y glóbulos rojos.
Una infusión intraósea requiere ciertos cuidados posteriores para evitar complicaciones.

No se recomienda un apósito oclusivo del punto, ya que favorece la maceración de la piel. Igualmente, no se puede olvidar que esta técnica es temporal. Se debe retirar antiguamente de las 24 horas, sobre todo correcto al aumento de la tasa de complicaciones.

En cualquier caso, la infusión intraósea se debería retirar tan pronto como haya sido posible canalizar otra vía venosa. Sin retención, algunos dispositivos (FAST1) sí pueden tender su uso hasta las 72 horas, sin presentar los mismos riesgos.

Junto a mencionar que las complicaciones suelen ser escasas y la mayoría secundarias a defectos en la técnica. Por ello, el trabajo de los profesionales resulta sustancial para el correcto progreso del método.

Finalmente, para retirarlo es necesario aplicar aséptico antiguamente de la ascendencia del catéter. Luego hay que presionar en el transcurso de 5 minutos con una venda desinfectado. Es muy importante que, en las horas posteriores a su retirada, se observe la zona de punción.



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