Decir a esta altura que los resultados de McLaren Honda están muy alejados de los objetivos que en Woking tenían para esta temporada es destacar una cosa obvia. Nada sale como auguraba el retorno del tándem mágico que hace treinta años lideraba y daba lustre a la F1. Los inconvenientes se suceden, especialmente por la carencia de confiabilidad, potencia y desarrollo de la unidad de potencia del suministrador nipón, y Fernando Alonso ve como su lucha se centra este año en procurar entrar en Q3 en clasificación y pelear por sumar algún punto en su casillero, botín que estreno anteriormente GP de Azerbaiyán con un noveno pues le dio 2.

No obstante, para McLaren las cosas son todavía más desastrosas puesto que, aparte de la desastrosa imagen de marca que ofrecen, está la costosísima y bastante difícil rentabilidad del negocio que afecta a los años venideros dado a que los una parte de los ingresos que reciben los equipos por la parte de la organización vienen dados por la situación final en la general de constructores. Y en estos instantes la escudería que ahora dirige Zak Brown es última con los 2 puntos que sumó el bicampeón asturiano en la cita de Bakú, a 3 puntos de Sauber y a dieciseis de Renault que son los 2 equipos que están justo por delante. Y a 248 de Mercedes, líder de la general de constructores.


Una guerra por escapar del farolillo colorado a pesar de contar con el tercer presupuesto del torneo merced a los 451,7 millones de euros de los que disponen para la presente temporada y que está solamente tras los cuatrocientos noventa y siete con tres de Mercedes y los cuatrocientos setenta y 3 con cinco de Ferrari. Y, por servirnos de un ejemplo, con 360,8 millones más que Sauber.

Extrapolando los datos presupuestarios a los puntos que han conseguido hasta el momento en las 8 carreras disputadas, de los veinte que componen el calendario, el costo de McLaren es completamente astronómico: 225,85 millones de euros por punto conseguido. Semejante torrente de dinero es con mucha diferencia el más costoso de entre los diez equipos participantes y choca frontalmente con los 1,85 millones que le ha costado hasta la data a Force India cada uno de ellos de sus 79 puntos. En consecuencia, la escudería que dirige Vijay Mallya, y que tiene al mexicano Sergio Pérez y al francés Esteban Ocon como pilotos, es la que mayor rentabilidad saca a su presupuesto en dos mil diecisiete.

Por su lado, McLaren comanda una clasificación… si bien sea negativa. El equipo que dirige el galo Éric Boullier aniquila al resto incluyendo a Sauber que con sus dieciocho con uno millones de euros por punto ocupa la segunda situación de los que menos interés sacan al dinero del que disponen para esta temporada. Nada menos que 207,7 millones de euros le cuesta más cada punto a los de Woking con respecto a los suizos de Hinwil.

PROBLEMAS PARA EL FUTURO.

McLaren no avanza y sostener un presupuesto tan elevado, a pesar de contar con bonus de vencedores, sin la aportación de los premios económicos del Mundial cada vez va a ser más difícil. Por delante, 12 grandes premios, comenzando por Austria este fin de semana, para procurar voltear una situación agobiada.