Más de un millón de personas colapsaron el downtown de Oakland, extendiéndose desde el lago Merritt para festejar el título de los Warriors, el segundo en 3 años y un orgullo para el Este de la Bahía a poco más de un par de años de que se concrete la mudanza del equipo al suntuoso Chase Center cuyas obras ya resuenan en Mission Bay, muy cerca del de la zona más populosa de la ciudad de San Francisco.

Si hubo un personaje que dio motivos para el jolgorio a los apasionados californianos y para completar de titulares las webs especializadas ese fue, de qué manera no, Draymond Green. Mientras que Stephen Curry y Kevin Durant gozaban reposadamente del éxito, en especial el alero en tanto que se trata de su primer título de vencedor, Dray tuvo una jornada muy atareada en la que no se quitó de la boca (y de la camiseta) a su contrincante en las 3 últimas Finales, los Cavaliers de LeBron James. Tanto que Steve Kerr se lo tomó con filosofía y aceptó que, realmente, hacen falta tipos como Green en el vestuario: “A veces me canso de ser siempre y en toda circunstancia humilde y apacible y deseo ser como Draymond. Tenemos un conjunto de guerreros (Warriors) humildes… y después tenemos a un tío que no va a dejar de enredar todo cuanto pueda”.

Y Green no defraudaría. Primero con su camiseta, un juego con las palabras con el que reconoció que se estaba vengando por la de ‘el último guerrero (the Ultimate Warrior)’ que se puso LeBron hace un año para festejar el título de dos mil dieciseis. Después intercambió dos recados vía Instagram con el propio LeBron, con el que realmente tienen una buenísima relación, y por último se acordó del discute sobre los ‘súper equipos’ y de los comentarios de LeBron asegurando que jamás había jugado en ninguno si bien se reunió con Dwyane Wade y Chris Bosh en Miami: “Están que si súper equipo esto y súper equipo aquello. Que si jamás ha jugado en un súper equipo, pero si tu ideaste lo de los súper equipos, hermano! Eh, Slim (delgado, en referencia a Kevin Durant), no sé qué has hecho mas has perjudicado a esos tíos”.

El dueño Joe Lacob, asimismo conocido por sus salidas de tono de vez en cuando, se mostró apacible si bien mandó un recado a los jugadores: “Tengo un sueño más, ¿sabéis cuál es? Más títulos. Aún más torneos para Golden State Warriors. ¿Qué opináis (mirando a los jugadores)?