Cristiano decidió hace un par de meses que deseaba irse del Madrid. De este modo de claro y tajante se lo afirmó a su agente, Jorge Mendes, y a su círculo de confianza. El horrible enfado del portugués llegó por sentirse maltratado y también inmerecidamente prejuzgado tras salir a la luz sus presuntas irregularidades con Hacienda, publicadas en prácticamente todos los medios de España y del planeta. Cristiano charló con su gente de confianza y les explicó que nunca ha intentado mentir al Fisco y que la orden a sus abogados y aconsejes fiscales fue siempre y en toda circunstancia cumplir con la Ley.

Le calmaron y le explicaron que era una cuestión de diferencia de criterio con Hacienda tras mudar las condiciones de la tributación de los derechos de imagen de los atletas. Mas al medrar la avalancha de críticas en muchos foros de discusión en el que se comparaba su caso con el de Messi (el Tribunal Supremo le condenó últimamente al argentino a veintiuno meses de prisión tras su última sentencia), Cristiano se irritó de forma profunda y nuevamente trasladó su deseo de dejar España al término de esta temporada, como el día de hoy ha informado A Bola.

Cristiano Ronaldo: Aguardar a la Final de Cardiff

La situación se tensó tanto que Jorge Mendes debió persuadir a Cristiano a fin de que no afirmase nada de esto hasta tras la final de Cardiff, puesto que un mal resultado podría haber puesto al crack en el disparadero por haber perturbado la estabilidad sensible del vestuario ya antes de una cita de tanta trascendencia. Cristiano comprendió que era lo mejor para el Madrid y para él mismo y prefirió no deslizar nada de ese malestar hasta el momento en que acabara la época con el Madrid. Su actuación estelar frente a la Juventus y sus 2 goles asistieron a sosegarle.

Mas en los últimos días apareció la demanda de la Fiscalía solicitándole catorce con siete millones de euros y ahí volvió a reventar el presente Balón de Oro. “Me voy, me marcho. No aguanto más”. Por el momento, el club tiene conocimiento de todo y espera que tras la Copa Confederaciones se vaya de vacaciones y recapacite sobre su situación. El club espera que solo sea un calentón. Mas ya la situación es de este modo. El siete está muy enfadado y piensa que el daño que ha sufrido su imagen por su supuesto delito fiscal es irreparable.