El Real Madrid conquistó su duodécima Copa de Europa goleando al Juventus en Cardiff, merced a un Cristiano Ronaldo histórico que abandera una generación que marca una temporada, la capacidad de sufrimiento con pegada en reacción al dominio rival en el primer acto, la actuación de Keylor Navas y el mensaje de Zinedine Zidane al descanso en unos reajustes tácticos claves.

Cristiano Ronaldo

Histórico: igual que la generación más gloriosa en Europa del Real Madrid pasó a la historia con Alfredo Di Stéfano como icono, la presente lo va a hacer con Cristiano como líder absoluto. Ejerció su dominio en otra gran cita. Explotando su pegada en su nueva demarcación para encumbrarse como el mejor 9, ganando el pulso por el Balón de Oro a Buffon con un doblete que le impulsa a la historia de leyenda. Derechazo para romper la final y castigar al comienzo incontenible con agresividad del Juventus. Gol con anticipación a la defensa y toque de calidad para poner la sentencia al duelo. Diez tantos en la recta final de la Champions con los cinco Bayern, 3 al Atlético y dos al Juventus. Quinta temporada consecutiva como máximo artillero de la competición más reputada. Y un hambre de éxito infinito.

Keylor Navas

Salvador: la época más bastante difícil en el Real Madrid, en la que vio como un sector de su propia afición se posicionaba en su contra, la cerró sintiéndose gran protagonista del éxito, manteniendo a su equipo con múltiples intervenciones en el inicio, una mano clave a Pjanic, transmitiendo seguridad a su defensa. El duelo frente a una leyenda como Buffon cayó de su lado para localizar el premio a su sufrimiento. Solo el trabajo le asistió a recuperar su verdadera identidad en una temporada marcada por el inicio irregular, recuperando sensaciones tras una operación, en la que fue de menos a más para terminar silenciando debates. Se reclamó ante los rumores de la llegada de un portero.

Capacidad de sufrimiento y pegada

Como en la semifinal, cuando el Atlético de la capital de España apretó en el Calderón y rozó la hazaña de igualar 3 tantos de desventaja de la ida, el Real Madrid demostró capacidad de sufrimiento ante un inicio donde el hambre del contrincante fue imposible de igualar. Unidos en el ahínco en instantes de inferioridad, los jugadores madridistas siempre tienen confianza en sus posibilidades para provocar la reacción y una pegada que alcanza la cifra de sesenta y cinco partidos sucesivos marcando. Aquel día fue Isco el que firmó el pase a la gran final. En Cardiff, el dominio del Juventus lo aplacó Cristiano Ronaldo antes que tres goles más premiasen el recital del segundo tiempo.

Zidane

La conversación de Zidane del descanso y sus ajustes tácticos: se llegó al final del primer tiempo con empate en el marcador mas la sensación en el estadio de estar chocando ante un muro, un bloque a la perfección trabajado que anulaba las virtudes madridistas. Zidane cambió todo con una charla a sus jugadores, en la que explicó los ajustes tácticos que debían realizar para adueñarse del balón y desde ahí crecer como equipo. La clave estuvo en el centro del campo y el juego interior para hacerse con el dominio. Dejó las bandas para las subidas de sus laterales en la búsqueda del uno contra uno, estrechó metros para la conexión de Modric-Kroos-Isco con balón, siempre y en todo momento Casemiro en el espacio libre para ser apoyo, y desarmó a su rival con la posesión.

Carvajal y Marcelo

Los laterales del momento: abrieron y cerraron la final. Dani Carvajal y Marcelo fueron definitivos. Son los laterales del instante en el planeta fútbol, claves con sus incorporaciones al ataque y sus asistencias. Al orden italiano había que generarle desequilibrio y uno de los puntos claves estaba en las bandas. Carvajal se liberó unos segundo del duro marcaje a Mandzukic para aparecer en ataque y poner el pase raso al derechazo de Cristiano en el primero. Marcelo gozó en la segunda mitad, cuando se impuso en su duelo de velocidad con Dani Alves, para aparecer con continuidad en la fase ofensiva. Una de sus incursiones puso el broche con el pase del tanto a Marco Asensio. El Real Madrid disfruta de dos buenos defensores que, a su vez, son piezas fundamentales de su ataque.