El Real Madrid derruyó el muro de la Juventus, conquistó la Duodécima Copa de Europa y quedó inmortalizado. El equipo de Zidane entra de lleno en las páginas más doradas de la historia del club al ganar esta temporada la Liga y la Copa de Europa, un doblete que no lograba El Madrid desde mil novecientos cincuenta y ocho, cuando en apenas treinta y uno días reconquistó el torneo nacional (veintisiete de abril de mil novecientos cincuenta y ocho) y el europeo (veintiocho de mayo tras ganar tres-dos al Milán en Bruselas).

Desde ese momento, el equipo blanco ha ganado otros dobletes (Liga y Copa en la mil novecientos sesenta y uno-sesenta y dos, mil novecientos setenta y cuatro-setenta y cinco, mil novecientos setenta y nueve-ochenta y mil novecientos ochenta y ocho-89; la copa liguera más la UEFA en la mil novecientos ochenta y cinco-86; o bien la Copa más la Champions en la dos mil trece-catorce), mas no los 2 trofeos más reputados. Algo que ha logrado Zidane, quien ha contribuido de forma activa en las últimas Copas de Europa del club: marcó el tanto que dio al Madrid la Novena, era asistente de Ancelotti en la Décima, y el adiestrador de la Undécima y la Duodécima.

Mas este la capital de España no solo va a ser recordado por este doblete, sino asimismo ha hecho historia en Europa. Con el triunfo en Cardiff, El Madrid se ha transformado en el primer equipo que ha ganado 2 Champions seguidas desde el momento en que la competición cambió de formato (1993). La Copa de Europa es, indudablemente, la competición fetiche del Real Madrid. Ha conseguido el triunfo en doce finales de quince que ha disputado, consiguiendo la victoria en las 6 últimas que ha jugado.

Zidane ha alzado la Duodécima con una estadística limpia en Champions como entrenador. Ha ganado todas y cada una de las eliminatorias en Europa como técnico. Cayeron Roma, Wolfsburgo, Manchester City, Nápoles, Bayern y Atlético. El cómputo que le acompaña en sus partidos de Champions es demoledor: trece victorias, 4 empates y únicamente 2 derrotas (Wolfsburgo y Atleti). La receta del francés para conseguir este cómputo pasa por hacer cosas que no pudieron hacer técnicos como Ancelotti o bien Mourinho. Enchufó a todos y cada uno de los jugadores con su política de dosificación y reparto de minutos e inclusive persuadió a Cristiano de que rotase a fin de que llegase al final de temporada físicamente al 100 por ciento . El resultado ha sido un doblete histórico que no lograba el club desde mil novecientos cincuenta y ocho.