Unas noticias desapacibles llegaban desde el sur de California: una vivienda de LeBron James en Los Angeles había amanecido con pintadas racistas cuyo contenido preciso aún no ha desvelado la policía de L.A., que trata el caso como delito de odio.

Es duro ser negro en América. El racismo va a ser siempre y en todo momento una parte del planeta, una parte de USA“, apuntó el alero siendo preguntado por este acto salvaje. La casa se halla en el distrito de Brentwood y las pintadas aparecieron en la puerta, que de cubierta inmediatamente. LeBron es dueño de la propiedad, de prácticamente novecientos metros cuadrados, desde 2015 y pagó por ella prácticamente21 millones de dólares estadounidenses.