La Policía francesa ha registrado esta mañana la sede del PSG y las casas de Ángel Di María y Javier Pastore en una operación contra el fraude fiscal, conforme notifica El Mundo. La operación, llevada a cabo por la Oficina de lucha contra la corrupción y las infracciones financieras (OCLCIFF), brota a causa de las investigaciones iniciadas por la Fiscalía tras las filtraciones de los documentos de Football Leaks.

Conforme los papeles que salieron a la luz el mes pasado de diciembre, Di María habría desviado cuando menos cinco con uno millones de euros a una cuenta suiza mediante Holanda y de una compañía opaca establecida en Panamá. Por su lado, Pastore habría desviado uno con nueve millones mediante un entramado afín.