‘La Vanguardia’, en el mes de septiembre de dos mil catorce, publicaba una nueva sobre las conclusiones a las que habían llegado unos físicos alemanes tras las pruebas efectuadas en un acelerador de partículas, cuyos resultados les dejó revisar “con precisión nueva, el efecto de dilatación del tiempo”. O sea, que Albert Einstein llevaba razón en la predicción de la Teoría de la Relatividad. Quedó a nivel científico probado que, en ciertas circunstancias, 2 relojes idénticos marcan el tiempo a un ritmo diferente.

Esto, caricaturizado en azul y grana, podría explicar la interpretación de la palabra inminente. Mejor dicho, su relativo significado en el momento en que nos referimos, precisamente, a la inminente renovación de Leo Messi . Para los observadores externos, es muy evidente la dilatación del tiempo entre la aparición del título y su todavía imprecisa concreción. Quien contempla lo mismo desde el seno de la negociación, el tiempo es tan relativo que inminente es tan aplicable a 5 días como a 5 meses. O bien 6.

Tal y como si de su carrera estuviésemos hablando, el tiempo no pasa por Messi y sus circunstancias. Desde hace no menos de diez años, es y prosigue siendo el número uno. Nada señala que vaya a a dejar de serlo ni que vaya a proseguir siéndolo lejos del Camp Nou. Al revés, desea continuar y el F.C. Barcelona desea que prosiga. Y en el instante que las partes tomaron esa resolución, se paró el tiempo y reventaron todas y cada una de las acepciones conocidas de la palabra inminente.

Pronto, como una parte del tiempo, asimismo es un término relativo. Pronto se afirmó ya en el mes de diciembre, pronto era asimismo en el mes de marzo y pronto prosigue siendo ahora. Y julio, al día después de cerrar el cómputo económico, ya es mismo. Y afirmamos julio, pues circula la próxima hipótesis. Dadas la magnitud económica de la renovación de Messi, tanto el club como el jugador han acordado que la substancial y justa mejora económica sea eficaz, y por lo tanto imputable, al presupuesto de la próxima temporada que, si no estamos mal informados, es exactamente lo mismo que ya ha sucedido con los contratos de Luis Suárez y también Ivan Rakitic , y lo que va a ocurrir asimismo con la ampliación de Marc-André ter Stegen .

De igual manera, y por extraño que parezca, el que va a ser de por vida compromiso de Messi no ha sido ligado al sucesor de Luis Enrique . Fuentes que estimamos soluciones, aceptan que en las conversaciones han aparecido nombres con las opciones que ha barajado el club, mas que ni el padre del jugador ni el propio futbolista conocen, con certeza, el nombre del nuevo técnico del FC Barcelona. Tienen, como tenemos todos, una suposición argumentada mas certidumbre, no. A propósito, certidumbre es otra palabra, sobre la que se podría relativizar tanto como lo hemos hecho de la inminencia y el tiempo. Desde el instante en que Joan Gaspart aceptó que, como vicepresidente primero y como presidente después, engañaba por el F.C. Barcelona, la verdad es oficialmente relativa.