Era cuestión de tiempo que Álex Márquez se diera el gozada de percibir también en Moto2, como ya hiciera en Moto3 varias veces, exactamente cuatro, las suficientes como para conseguir a ser campeón del mundo en 2014. No es un polvorilla como su hermano Marc, que va rápido allá donde corre a las primeras de cambio, sino que lo suyo es más a almohadilla de trabajo y más trabajo, lo que algunas veces tiene premio. El suyo ha sido exclusivo, percibir en Jerez carencia más y carencia menos, con el añadido de que el líder, el piloto que había yeguada las tres primeras carreras, se ha ido al suelo delante suyo y puede así retornar a pensar en el asalto al título. Se queda a 26 puntos del liderato con 14 carreras por delante.

La carrera tenía pinta de duelo hasta la última envés entre los dos pilotos del Fortuna Galicia, pero Morbidelli se cayó al conseguir a la curva Nieto en la novena envés. Se había puesto líder gracias a una colada de Márquez en la envés antecedente, pero la alegría le duro menos de lo esperado. A partir de ahí, Álex tuvo 16 vueltas por delante que se le hicieron eternas y con algún susto incluido, desconocedor a las luchas por las otras dos plazas de podio que fueron para Bagnaia y Oliveira. El italiano es muy bueno, y le dio así al equipo de Rossi su primer podio en esta categoría. El portugués también va muy correctamente y ya hizo segundo en Argentina.

La carrera tuvo un inicio accidentado, con Corsi liándola por enésima vez y con Vierge y Nakagami como víctimas suyas. El italiano se cayó al conseguir a Dry Sack y se llevó con él al suelo al español y al japonés.

Hay que destacar también el buen cuarto de Luca Marini, a menos de un segundo de Pasini. El hermano de Rossi firmó así su mejor resultado mundialista, aunque para hermano molón el que tiene Marc, porque Álex ya ha yeguada en dos categorías y quién sabe si algún día lo hará también en la reina.