Mestalla ha registrado veintidos personas en el encuentro entre el Valencia y Osasuna. El graderio ha presentado una imagen pobre, con apenas media entrada, la más pobre de una temporada en la que la asistencia de público al circuito blanquinegro ha caído en picado.

En la grada joven, la llamada Curva Nord, con aforo para dos mil personas, apenas había doscientos. Y en silencio, como queja por la administración del Consejo de Administración y otras disputas que arrastran dicha grada con la gerencia desde principio de curso.

trece asistentes menos que si hubiesen ido por lo menos todos y cada uno de los asociados

Sea por la hora, por ser el día de la madre o bien sencillamente por el hecho de que ni Valencia ni Osasuna se jugaban nada, Mestalla presentó una imagen desangelada como lo ha sido el curso del equipo. Hay que tomar en consideración que, conforme datos del club, son treinta y cinco mil los abonados, con lo que en un encuentro como el de Osasuna, el penúltimo del curso, la asistencia ha sido inferior en trece a lo que había sido si hubiesen acudido por lo menos todos y cada uno de los asociados