El gélido círculo que había en las gradas del GC Arena caló hondo en los jugadores locales, que a punto estuvieron de echarlo todo al traste tan pronto como en el primer cuarto. Supo avivar a tiempo mientras que el Murcia se hundía inexplicablemente. Llegó a perder por 19, 63-44, y solo pudo recortar en los últimos minutos.

La caraja con la que saltó a la cancha el Herbalife fue digna de videoteca. Así, como quien no quiere la cosa, sendos triples de Rojas y Campazzo, sumados más tarde a dos mates de Delía, pusieron un orondo 0-12 en el señalador. Corría el minuto 6:14 y, cómo no, Casimiro tuvo que pedir tiempo muerto. Salin inauguró desde el 6,75 el casillero insular, 3-12, pero la facilidad con la que el UCAM Murcia encontraba aro era digno de mención. Benite dio forma el +14 desde el triple, 7-21, contestado acto seguido, y desde idéntica distancia, por Kuric.

Hacía lo que podía el Granca para mantenerse en el partido con 4 tiros libres seguidos de Planinic, 14-23, y proporcionado hizo con ascender al final del primer cuarto perdiendo 16-24.  Los amarillos lograron meterse en el duelo apretando clavijas en defensa en presencia de un Murcia inexplicablemente atenazado. Lo tenía todo bajo control, y de repente lo perdió. El Gran Canaria ya había hecho lo más difícil, que era meterse en el envite, y más tras un triple de Oliver para el 21-26. Antelo mantenía las distancias desde el 6,75, 25-31, y una bandeja fácil de McCalebb puso a los suyos más cerca que en todo el partido, 30-31. Mientras los árbitros desquiciaban a uno y otro banquillo, dos tiros libres de Hendrix le dieron al Herbalife su primera delantera, 32-31. Rojas se desquitó de su mala actuación para poner después el 32-34, y Oliver, desde el 4,60, abrochó la delantera amarilla al alivio: 36-34.

La entrada en declinación del UCAM se sucedía ya sin ningún tipo de freno. Y eso que, que pese a tener que esperar hasta el 5:36 de este cuarto para anotar su primera canasta, por medio de Llompart, estaba con mucha vida (40-36). Fue entonces cuando una sucesión de triples locales, dos de Aguilar y uno de Salin, rompía casi definitivamente el partido con ese 52-38 en el Gloria del GC Arena. Poco o falta podía hacer el equipo pimentonero anotando tan pronto como 7 puntos en diez minutos, y un 2+1 de Aguilar dejaba todo solventado al final del tercer periodo (57-41).
El último cuarto fue, en presencia de todo, un puro trámite para el Herbalife, que lo tenía todo bajo control. Al punto que tuvo impacto para los suyos el triple auténtico de Llompart, 57-44, pues entre Aguilar y Hendrix se bastaron para destrozar la defensa pimentonera. Especialmente el ala-pívot granadino, cuyo tercer triple, haciendo buenas sus palabras de esta semana de que se encuentra en el mejor momento de su carrera, le daba a los locales un definitivo 63-44.
Se dedicó entonces el Gran Canaria a defender su delantera, aunque un triple de Pocius acercó peligrosamente a los suyos (67-58). De falta sirvió, pues Kuric le pagó con la misma moneda adaptado después para eliminar cualquier conato de remontada. Por suerte, cuando todo estaba más que decidido, Cardús quiso, una vez más, encargarse un protagonismo que no le corresponde.  Así sumó el Gran Canaria su 20ª triunfo del curso ayer de afrontar su semana de alivio, cosas del desastroso calendario de la ACB.