Quique Setién, monitor de Las Palmas, Eder Sarabia, segundo, y Fran Soto, preparador físico, no almorzaron con la plantilla tras la derrota delante el Sporting en El Molinón. Los técnicos no salieron del perímetro con el resto de los jugadores y esto ha sentado muy mal en el seno del club. Según fuentes de la entidad, el cuerpo técnico no contaba con permiso para dejarse llevar la concentración y, además, no habían pedido permiso para hacerlo.

El problema radica en que las exigencias que se venían dando durante toda la temporada en cuanto al cumplimiento del régimen interno, asunto que ha llevado de inicio al monitor y algunos futbolistas. El “rincón de pensar” destacó por la insatisfacción del monitor. Ahora, estas mismas normas no han sido acatadas por los técnicos, según las fuentes consultadas.

De esta guisa, y aunque Setién concluirá la temporada tras acontecer sido ratificado esta semana por Toni Cruz, director genérico deportivo, la relación del técnico cántabro y jugadores y directiva parece absolutamente rota. Más aún cuando, a pesar de que el equipo mejoró su imagen, no le resultó suficiente para alcanzar la segunda conquista a domicilio de la temporada (los amarillos solo ganaron al Valencia en Mestalla en la primera recorrido).