El partido de hoy está inevitablemente impresionado por la presencia en el banquillo del Reus de Natxo González, el técnico al que el Actual Zaragoza tiene más que apalabrado desde hace casi dos meses para suceder a César Láinez. El hoy técnico de los aragoneses, de hecho, ya dejó muy claro la pasada semana que su futuro inmediato está en el Deportivo Aragón, con el que está a punto de suscribir un anuencia por dos temporadas. Así que el combate tiene su morbo, porque a la presencia de Natxo González se une que ningún de los dos equipos tiene resuelta su permanencia en Segunda División. Los dos gozan de un cierto ganancia de seguridad –cinco puntos el Zaragoza y cuatro el Reus-, pero a los dos les descuido rematar la salvación. Hoy tienen una gran oportunidad para lograrlo (sigue el partido en directo en AS.com).

No estarán sobre el césped del Municipal de Reus ni López Garai ni Pichu Atienza, los dos lesionados, y dos de los futbolistas más importantes para los esquemas del equipo. Sí estará sin retención su pilar: Édgar Badia. El buen año del Reus se entiende en gran medida por un cancerbero que está creciendo a pasos agigantados y que demostró la pasada recorrido en Tarragona que no solo anhelo puntos, sino que sostiene al equipo firme. Máyor seguirá siendo la remisión hacia lo alto en un merienda en el que González introducirá rotaciones en el centro del campo.

Láinez, por su parte, pierde para este duelo a Edu Bedia, sancionado por acumulación de tarjetas, pero recupera a Cabrera, restablecido de su resistente trauma en un muslo. El uruguayo regresará al limítrofe izquierdo y será una de las dos novedades en el merienda próximo a la dorso de Javi Ros. La duda es si el mancebo brasileño Raí desbancará de la alineación a Cani.

Mala dinámica en el Municipal

El Reus es, simple y llanamente, el peor almacén de la categoría. Eso dicen los números, pues todos suman más de los 21 puntos que ha conseguido el conjunto catalán. No ganan en presencia de su público desde el 15 de enero (1-0 en presencia de el Almería), y no marcan un gol desde hace tres partidos. Sin retención, muchos de los encuentros los pudo perfectamente percibir o entablar, y todos los perdió por solo un gol.