Cualquier observador visible al explicación de esta Mezcla podría pensar que uno de los problemas que han llevado al Proyectil a firmar la peor campaña de su historia en Primera tiene que ver con su zaguero. El mexicano Guillermo Ochoa es el ballestero más goleado de la competición, con 74 tantos en 35 partidos, amén de ser también el portero del Proyectil que más goles ha recibido en una sola campaña en la historia del club en Primera (23 temporadas).

Sin retención, si hubiera que destacar a un solo rojiblanco por regularidad y rendimiento durante el curso, ese sería el ‘Memo’, que lidera el apartado de paradas en el campeonato, con mucha diferencia sobre sus perseguidores. A tres jornadas para el final, acumula 152 intervenciones, lo que equivale a una parada cada 20 minutos. El segundo es Adán (Betis) con 126 y tercero Cuéllar (Sporting) con 113.

Ochoa es uno de los tres jugadores de la Mezcla (pegado a Adán y Rulli) que ha disputado todos los minutos (3150). Ha parado dos penaltis y sus números demuestran que ha liberado muchos goles más de los encajados, pues de sus 152 paradas exitosas, 110 lo han sido a disparos desde interiormente del área, muchos de ellos en acciones de mano a mano.

El mexicano se ha revalorizado este año pese al pésimo rendimiento del Proyectil. Comenzó poco dubitativo, pero muy pronto se ganó el respeto de la afición, que lo identificó como uno de los pilares indiscutibles del cuadro nazarí. El 30 de junio finalizará su vinculación con el Málaga, que se hizo cargo de parte de su ficha en el Proyectil y le buscó una salida después de dos años a la sombra de Kameni, sin escasamente poner. Su intención es seguir en España o, en su defecto, en Europa, pero en Primera. Pese a que se encuentra aceptablemente en el Proyectil y se sabe querido por la hinchada, que siga la próxima temporada en Segunda se antoja casi utópico.