El keniano Eliud Kipchoge, de 32 años, campeón olímpico de maratón, corrió este sábado en el autódromo de Monza el maratón más rápido de la historia, culminando con una marca no homologable de 2h00:25 el lucha diseñado por Nike para apearse de las dos horas en la carrera de 42.195 metros.

El ritmo trepidante decayó en los diez últimos kilómetros y Kipchoge no pudo apearse de las dos horas, que era el objetivo del tesina Breaking2, pero pulverizó la mejor marca de la historia antecedente, las 2h03:02 de su compatriota Geoffrey Mutai, igualmente no homologada oportuno al reconvención tenuemente descendente de Boston.