Eliud Kipchoge está más que satisfecho con la carrera hecha en Monza a pesar de quedarse a las puertas de bajar de las 2 horas. Por lo menos eso afirmaba en la tumultuaria rueda de prensa siguiente a la prueba. El actual vencedor olímpico de maratón aceptó que les fue “imposible sostener el ritmo toda la carrera. Al fin y al postre no somos máquinas, soy un humano, por realmente fuerte que sea mi psique”.

“Ya sé que estoy a solo veinticinco segundos de bajar de las 2 horas mas para ser honestos, ahora veo imposible que absolutamente nadie rompa esa barrera en una maratón oficial”, agregó el keniata, que sin embargo abrió una puerta a la proeza en un futuro cercano: “Nosotros hemos probados con esta carrera que no existen límites para el humano. Nada es imposible para siempre”.

“He hecho la mejor carrera de mi vida si bien las 2 últimas vueltas he perdido el ritmo pues iba cansadísimo. Cuando padezco sonrío para persuadirme de que estoy feliz mas realmente el tramo final se me ha hecho durísimo. Ha sido un maratón diferente por el hecho de que uno está habituado a un recorrido largo y no a un circuito tan corto que se te termina haciendo monótono”, concluyó el keniata.