Javi Bronceado cambió esta temporada el Movistar por el Bahrain-Merida, un esquema nacido de los petrodólares del Tuno Pérsico. El andaluz explica a AS que las diferencias son notables: “En el Bahrain hay más de todo. Mecánicos, masajistas, infraestructuras… No nos error nunca de ausencia. Movistar lleva toda la vida en el pelotón, se alcahuetería de un equipo a la antigua, en el buen sentido. Mucho más natural. Cuando cualquiera sufre un problema, ahí aparecen tus técnicos o tus compañeros para ayudar. En el Bahrain construimos esa relación poco a poco. En el reunión del Giramiento me interviú cómodo”.

El escalador, de 32 años, pone un ejemplo: “En mi concentración en Sierra Nevisca de cara al Giramiento me sentí en palmitas. Pagaron y se encargaron de los detalles: pusieron a nuestra disposición masajista, coche… Así sólo debes preocuparte de hurgar en bici y ausencia más”. Con una proposición de renovación a la herido por parte del Movistar, Bronceado no lo dudó: “No sólo me convencieron las condiciones económicas, también que me consideraran importante para su esquema deportivo”. Sobre su firma, bromea entre risas: “La posibilidad de recalar en el Bahrain surgió a través de Jorge Quintana y Giovanni Visconti, que se ha convertido en una cruz a cuestas desde mi época en el Movistar”.

Precisamente, y en palabras de Vincenzo Nibali, los dos extelefónicos disfrutarán de una veterano arbitrio durante la carrera: “Vincenzo es el líder único y me enorgullece que confíe en mí para ofrecer más variantes a nuestra logística. Aunque ojalá no me necesite para ausencia más que el trabajo en la búsqueda del podio”. Con ocho victorias como profesional, ¿y sus ambiciones personales? “Veremos cómo evoluciona la ronda. De momento nos centraremos en ayudar”. Con misericordia, afirma que no le ha costado adaptarse: “En la escuadra utilizamos el italiano. Y ya lo entiendo, pero me cuesta expresarme. Al fin y al lengua, el carácter italiano y español resulta similar. Si no comprendo, me traduce mediante señas algún cachondo”.