El adiós al fútbol para un futbolista nunca es fácil. Uno de los que da fe de ello es Ryan Giggs. El galés, un icono del fútbol inglés, se retiró en 2014 y su vida dio un cambio de 180º, poco que le costó aprovechar. Ahora, años después, revela que tuvo que presentarse al psiquiatra para poder residir sin su pasión, competir en los terrenos de juegos. Fueron 24 temporadas de éxito en el United, 24 años dedicadas en monopolio al fútbol. Día a día, hora tras hora, su vanguardia estaba siempre ocupada con el balón.

“Mi vida entera estuvo centrada durante mis 28 años en United, yo estaba en un importante punto de transición en la vida profesional y privada, sabía que sería difícil psicológicamente la retirada”, confesó en el Telegraph. “El estrés es poco que aprendí a tomar en serio como participante y puedo opinar que luché con la presión muchas veces. Siempre tuve rachas malas cuando sufrí una lesión o estaba fuera del equipo. Con la retirada fue peor, por eso decidí presentarse a un doble”, explicó. 

El excapitán de Gales ha decidido seguir mezclado al fútbol y ahora se postula para entrenar al Swansea City, a pesar de que sólo ha ejercido como técnico en cuatro partidos en el United en la 13-14. Trabajó con Moyes en esta temporada y fue asistente de Van Gaal al año subsiguiente.