España venció a Italia en su segundo cruce en el Europeo Sub-17 y está matemáticamente clasificada como primera de comunidad para cuartos de final. Sergio Gómez y Abel Ruiz pusieron los goles en un choque donde los españoles pusieron el oficio que normalmente acompaña a los italianos. No hubo buen distracción, pero se lograron tres puntos de oro que sellan el pase y acercan el objetivo de estar en el próximo Mundial de la categoría, que se disputará en octubre en la India (se clasifican los cinco primeros del Europeo).

El planteamiento auténtico de Santi Denia fue demasiado conservador y sólo el golazo de Sergio Gómez lo maquilló. Un derechazo del fino componente del Barça se coló por la escuadra en el 36’ después de una gran ruindad personal de Morey. Fue lo único destacable de una primera porción sin al punto que ocasiones. Italia llegó al partido con la herido de Kean, su indiscutible destino (ya ha debutado con la Juventus en la Champions y en la Serie A). La partida del punta dejó a los transalpinos huérfanos de su crack, pero esa herido la compensó La Rojita con su plan excesivamente conformista: el seleccionador dejó en el banquillo a Lara, extremo, para que entrara Orellana, mediocentro de contención. España ganó solidez, pero perdió creatividad. Sergio Gómez, que destrozó a Turquía en el primer partido con sus apariciones en la mediapunta, se vio desplazado a la izquierda, donde perdió peso y participación. Moha, mediocentro en el iniciación, adelantó su posición. El resultado fue una versión más descafeinada de la Selección española, muy alejada del equipo alegre y vistoso que remontó un 2-0 en contra contra Turquía.

La segunda porción siguió el mismo guión. Con el singladura a valía que le otorgó el resultado, España se sintió más cómoda y se adueñó del choque. Aun así, Italia tuvo una clara ocasión a los pocos minutos de la reanudación para poner las tablas en el registrador. Sin bloqueo, fue La Rojita quien guantazoó de nuevo: Lara, que había entrado por Sergio Gómez, fue derribado en el área. Abel Ruiz, igual que en el primer cruce, marcó desde los merienda metros. Para entonces, los españoles ya eran dueños del cruce y comenzó a aparecer Ferrán Torres, otra de las estrellas de esta Selección. El del Valencia lució desborde y buenos centros por la derecha para terminar de desarbolar a la defensa italiana. En la recta final, con Italia con los brazos totalmente bajados, Abel Ruiz sentenció en un contragolpe. En el descuento, los italianos sacaron orgullo para marcar maquillar tímidamente el resultado.

El 3-1 demuestra la autoridad de esta Selección, que cuenta por victorias sus partidos en este Europeo. En el permanencia entre esta España menos vistosa y la atrevida del primer cruce debe Santi Denia encontrar la versión definitiva que convierta a La Rojita en candidata al título.