Las cosas por Singapur se hacen a otra velocidad. Con otros tiempos. A 12.000 kilómetros todo se relativiza, que no quiere opinar ni confundir con que ello sea lo mejor para el Valencia. Pero lo cierto es que los debates se evaporan entre el Mediterráneo y el Índico y de lo que se dice por València llegan los ecos y lo hacen de amanecida, entre el tercer y cuarto sueño.

Hace un año, sin ir más remotamente, la renovación de Pako Ayestaran subía y pendiente como la bolsa por Valencia y, sin confiscación, en Singapur, donde estaba la entonces cúpula del club como ahora el ‘Equipo A’ de Lim (Anil, Alemany y Alesanco), cero hacía intuir que el vasco no fuera a continuar. Al contrario, por gestos, detalles y comentarios era poco que se daba por consumado. Pero, sin confiscación, ni tan siquiera allí se hizo oficial. ¿Por qué? Por sus tiempos.

Por ello no es de extrañar, aunque pueda parecer raro, que el ‘Equipo A’ regrese sin preparador cerrado y que sea a partir de ahora cuando se inicio a negociar de veras. A fin de cuentas ni Alemany ni Alesanco tienen beneficio de maniobra como para comprometerse en cero con nadie sin previamente el OK del presidente. Ellos aconsejan, Lim decide.