El próximo 20 de mayo se cumplirá el 25º aniversario de la primera Copa de Europa que conquistó el Barcelona, en aquella mítica final contra la Sampdoria en Wembley. Hristo Stoichkov fue uno de aquellos héroes del Dream Team para todos los aficionados azulgranas, pero especialmente para algunos con los que tuvo generosos gestos para que pudieran disfrutar del partido. En una entrevista con el diario L’Esportiu, el exjugador búlgaro confiesa que se rascó el faltriquera doblemente: para que el partido pudiera encontrarse por televisión en Bulgaria y para costear el delirio a los miembros de una peña barcelonista.

Significado de la final de Wembley en Bulgaria.— “Mi padre, que en paz descanse, fue la persona más oportuno del mundo. Bulgaria se paralizó aquel día. Vivieron la Copa de Europa como si fuera suya, como el Balón de Oro”.

La final le costó plata.— “Pagué para que el partido se pudiera ver en Bulgaria. La gentío quería ver a uno de los suyos juguetear la Copa de Europa. TV3 me dio facilidades. Era un momento muy importante para el país deportivamente hablando. Después llegaron más, como aquel gran Mundial que hizo la selecclón en 1994 [quedó cuarta].

“También pagué el delirio a una peña que tenía en Barcelona. Les prometí que si marcaba en las semifinales contra el Benfica, les pagaba el delirio. Y lo hice. Estuvieron más de un día en autobús para resistir a Londres, cantando, bailando, bebiendo…”.

20 de mayo.— “Es el día más importante para mí y para mi clan. Cada 20 de mayo, cuando me levanto, me tomo una copa de champán para celebrar aquel título”.

Cómo lo celebraron en el hotel del partido.— “Había perdido muchos kilos en el partido y tenía que recuperar líquido. No hace error que diga cómo. El cuerpo necesitaba alegría. No rememoración mucho lo que pasó aquella incertidumbre. Hay imágenes, como el beso con Ronald [Koeman]”.

Cruyff.— “Me trajo de un país que estaba muy cerrado, una país comunista en el que no dejaban salir a nadie. Se ocupó de mí y de mi clan. Me trajo cuando nadie sabía quién era Stoichkov y me hizo mejor futbolista. Jamás olvidaré las horas y horas que dedicó a que yo fuera mejor futbolista. Un día me dijo que yo tenía potencial para triunfar el Balón de Oro, que él tenía tres y que yo tenía que triunfar uno. Y lo gané”.