Difícilmente podría conseguir el derbi de filiales de este domingo (12:15, Sant Adrià) en circunstancias más dramáticas para el Espanyol, que más que desquitarse por el 0-3 de hace ocho días en Cornellà, lo que necesita es una conquista para evitar un descenso a Tercera que hoy mismo podría ser matemático.

Óscar Melendo es el gran refuerzo con el que podrá contar David Gallego, el técnico del Espanyol B, quien por el contrario no tendrá hoy ni a Marc Navarro ni a Marc Roca, ya que Quique Sánchez Flores se los ha llevado a A Coruña delante la imposibilidad de completar de ningún otro modo la convocatoria. Se lo juegan todo los pericos precisamente delante un Barcelona B que la pasada marcha se proclamó matemáticamente campeón del Congregación III de Segunda B. Y por ello tiene el club perico previsto hacer el pasillo, lo que ha suscitado el venidero debate: ¿se le debe rendir a un campeón de corro que ni ha ascendido ni lo es, al menos por ahora, de toda la categoría?

En cualquier caso, el pasillo se presume como la única gallardía entre dos filiales distanciados a años luz en filosofía y capacidad econóadefesio. Un ejemplo baste para ilustrarlo claramente: mientras que el presupuesto total para todo el Espanyol B asciende a 750.000 euros (en una plantilla que se nutre principalmente de jugadores procedentes del Joven A), el Barcelona ha pagado 1’5 millones por un solo atleta, Marlon Santos.

Básicamente, para conseguir vivo a la última marcha el filial perico debe aventajar lo que haga el Atlético Oriente, a las 19:00, en Alcoi. Su aspiración es disputar la promoción para no desmontar, aunque existe una guisa de salvarse directamente: vencer los dos partidos, que el Oriente no sume más de tres puntos y el Sabadell pierda este domingo en El Prat, a las 12:00.