Doce grandes vueltas seguidas sin dejar de conseguir triunfos. De forma ininterrumpida desde 2008, 22 victorias: siete en el Desvío, merienda en el Tour y cuatro en la Dorso. A sus 34 años, André Greipel lleva diez temporadas en la élite de los velocistas. “Me enorgullece codearme con dos generaciones distintas de sprinters. Siempre motivan los desafíos y los nuevos rivales. Uno de estos retos incumplidos era coger el liderato en una ronda de tres semanas… y al fin lo logré”. Porque la maglia rosa que alcanzó el alemán en Tortoli es la primera de su colección.

Greipel, conocido como Hulk o Gorilla por su potencia, dedicó el éxito del rosa al Lotto Soudal y a su superiora: “Cada triunfo va para ellos, ya que sin unos compañeros tan sacrificados, que se dejan el alma por mí, no sería ni la parte de lo que soy. También me acuerdo de mi superiora en unos momentos complicados para nuestra clan”. Respecto a sus opciones en Cagliari, otra probable volata, no se quiso presionar: “Tengo mi etapa y una maglia, lo que caiga a partir de ahora supondrá un extra para el equipo. Pero lucharemos por más”.