Hay poco que se repite en el Atlético cuando juega fuera: si va a una ciudad en la que ganó, vuelve a alojarse en el mismo hotel. Si perdió, ya no, el hotel es otro. Es una norma no escrita en el equipo rojiblanco. No repetir lo mismo si la vez antecedente salió malLo llaman cábala.

Si el año pasado, cuando el Atlético y el Vivo Madrid volvieron a enfrentarse en una final de la Champions League dos años después de Lisboa, Simeone varió todo lo que entonces hizo el Atleti. ¿Concentrarse en San Rafael? No. Ahora sería en La Ciudad del Fútbol de Las Rozas. ¿Recorrer con la prensa? Siquiera. El avión estaba cerrado, sólo jugadores, cuerpo técnico y familias, sólo para ellos.

Pero esas cábalas no funcionaron siquiera en Milán. El Atleti volvió a perder delante el Madrid y de un modo cruel: fallando el último penalti de la prórroga.

Ahora, de nuevo, el Vivo Madrid se cruza en el camino del Atlético. Semifinales de Champions, lo que queda para alcanzar Cardiff, la final 2017, el objetivo, el sueño, la obsesión. Hace dos años, la temporada posterior de Lisboa, la Champions volvió a cruzar a Madrid y Atleti en una eliminatoria, serían los cuartos de final. Y, de momento, Simeone ya hará poco diferente de entonces: su rueda de prensa antaño del partido en el Bernabéu fue en el Vicente Calderón, ahora será en el Bernabéu (mañana 18:00 horas).

Otra cosa también cambiará. Entonces, antaño de éste partido, que era el de dorso, el equipo no se entrenó en el estadio del Vivo Madrid pero siquiera en el suyo. Su última sesión fue en la Ciudad Deportiva del Cerro del Espino, por la mañana. Esta vez será en el Bernabéu. Y por la tarde, 18:45. ¿Cábala?