El Montakit Fuenlabrada derrotó hoy por 75-72 al Herbalife Gran Canaria, un resultado que le permite cerrar matemáticamente su permanencia en la Ataderas Endesa, unido a la derrota del Betis, así como vengarse del conjunto amarillo, que le derrotó de 51 puntos en la ida. El conjunto madrileño dominó el interviú desde el inicio, con un buen tono defensivo y dispuesto a disipar las malas sensaciones de sus dos últimos partidos fuera de casa, con un fortalecido concurso del pívot brasileño Rafa Hettsheimeir (18 puntos, cuatro triples de seis intentos y ocho rebotes) y el liderazgo del escolta croata Marko Popovic, que aportó 17 puntos, triples y defensas claves.

Se impuso el Montakit no sin intriga frente a un Herbalife Gran Canaria que se complica las opciones al cuarto puesto, aunque supo recuperarse de una mala primera parte, gracias a los 21 puntos del estadounidense Kyle Kuric y que pudo forzar la prórroga con un emanación de Albert Oliver desde su campo que rebotó en el aro.

Comenzaron mejor los locales, que encontraron al montenegrino Blagota Sekulic en la puerta atrás y a Marko Popovic en la penetración, mientras los ataques grancanarios eran improductivos por una buena defensa naranja, que permitía al Montakit irse por delante con un triple del cornisa letón Rolands Smits (11-4, min. 5), que lo mismo anotaba que reboteaba en ataque y defensa.

El mal inicio obligaba a Luis Casimiro a renovar su quinteto en averiguación de otras armas, con lo que Gran Canaria comenzaba a cerrar su aro, pero seguía siendo incapaz de advertir el camino al contrario, lo que permitía a los locales permanecer la superioridad de la mano de Popovic, faro fuenlabreño que anotaba su triple y cedía a Hettsheimeir para otro, y el cuarto se cerraba con 20-11.

El pívot paulista continuaba su buena salida con un triple y la respuesta grancanaria con cinco puntos seguidos del visitante Kuric encontraba un parcial 8-0 restringido con triples del esloveno Luka Rupnik y el mexicano Paco Cruz, y una penetración del serbio Ivan Paunic (31-16, min. 15).

Para entonces Rupnik había destapado el tarro de las esencias con uno de sus celebrados pases sin mirar, al que le añadió otro de espaldas sobre su vanguardia para el ‘alleyoop‘ del californiano Ian O’Leary.

Las delicias del esloveno no solo eran carne de sumario televisivo, sino que lanzaban a su equipo, con dos triples seguidos de Hettsheimeir (que se iría al vestuario con tres anotados sin falta y 13 puntos) y una bandeja del esloveno para arribar al intermedio con un persuasivo 41-25. El Herbalife buscó la vía rápida en la reacción, con un parcial de salida 3-9 tras el alivio (44-34, min. 23) y Fuenlabrada no encontraba ni la forma de frenarles ni la cordura en el ataque, por lo que la diferencia se iba estrechando (48-41, min. 15).

Lo que parecía un camino a la remontada cambió de dirección cuando los locales se tranquilizaron, serenaron su defensa y encontraron en ataque a Hettsheimeir, perfectamente bajo el aro, perfectamente desde el triple (55-45, min. 28), en un poléadefesio final de cuarto en el que los árbitros consideraron error de Paunic a Oliver cuando intentaba el último tiro para la claxon y dieron tres tiros para el 57-50.

Estrechaba aún más la distancia Kuric con un triple mínimo más amanecer el último parcial, y luego sorprendía con un ‘alleyoop‘ a pase de Oliver; pero respondían O’Leary’ con una canasta con tiro adicional y Popovic con un triple lejanísimo y otro sobre la claxon (66-57, min. 34).

Gran Canaria cerraba el camino a su aro con un tremendo Hendrix y acortaba la diferencia a cinco puntos con 56 segundos por delante (70-65). Otro mal ataque del Fuenlabrada y una peor defensa del contragolpe permitió a Kuric tener un triple libertino, y el estadounidense no falló para poner el partido en dos puntos con 24,3 segundos por delante (70-68). Recibió error Paunic, que anotó sus dos tiros, y respondió Kuric con un mate para el 72-70 a error de 8 segundos con balón para los locales, que circularon la patraña para el Paco Cruz lanzara sus tiros y pusiera el 74-70.

Nueva cesta al contraataque grancanario de Hendrix y tiros para Cruz, que falló uno y dejó campo al suspense, con un emanación ‘in extremis’ de Oliver que llegó a tocar aro y de entrar hubiera forzado la prórroga. No lo hizo, y la hinchada madrileña celebró la permanencia matemática en la Ataderas Endesa.