Después de tanto perseguirlo, al fin Honda ha conseguido un segundo equipo en la Fórmula 1. La negativa inamovible de McLaren mientras Ron Dennis estaba al mando les ataba a tener un solo cliente al que suministrar sus motores, pero con la marcha del británico eso ha cambiado. La nueva dirección de Zak Brown ha hendido la pajarera, les ha dejado derribar y han encontrando otro techo en el que posarse, el de Sauber. A partir de la próxima temporada, el equipo suizo también arrostrará sus motores. 

Hace un mes, desde la escudería de Hinwill reconocían abiertamente que Honda era su opción preferida para cambiar su actual motor Ferrari tras suficiente tiempo manteniendo conversaciones, y estas al fin se han concretado y anunciado este domingo del GP de Rusia. Antiguamente de que comenzara la actividad en el circuito de Sochi, los japoneses emitían un comunicado con la buena nueva. “Además de la asociación con McLaren que comenzó en 2015, Honda comenzará a suministrar su mecanismo de potencia a Sauber como equipo cliente a partir del próximo año”.

“Este será un nuevo desafío en las actividades de Fórmula 1 de Honda. Con el fin de utilizar al máximo los beneficios de suministrar a dos equipos, fortaleceremos los sistemas y las capacidades de nuestras dos fábricas de crecimiento en Sakura y en Milton Keynes. Seguiremos con nuestros desafíos para que nuestros aficionados disfruten viendo una Honda con fuerza dominante lo más pronto posible”, añadía Katsuhide Moriyama, dirigente de marca y de comunicación del fabricante nipón.

Y Monisha Kaltenborn, jefa de Sauber se muestra igual de encantada: “Es un gran honor poder trabajar anejo a Honda. Nuestro reajuste no sólo es visible a través de la nueva propiedad, ahora también con nuestra nueva asociación con Honda. Estamos entusiasmados, buscamos nuevas oportunidades y la esperamos con gran emoción. Esto establece el rumbo para un futuro exitoso, tanto desde una perspectiva estratégica como técnica. Agradecemos esta gran asociación”. McLaren ya tiene compañero. Está por ver si de éxitos… o de fatigas.