“Este año es muy grande y vamos a poner las cosas en su sitio. Los primeros pasos o las primeras señales van a salir este fin de semana“. Aterrizaba Fernando Alonso en Rusia motivado y confiado en poder revertir el complicado inicio de Mundial que hasta la data había protagonizado con McLaren Honda.

Sin retención, la prueba de Sochi ha vuelto a poner de manifiesto que en el McL32 hay mucho trabajo por hacer para ser competitivos. Y fiables. Porque Alonso es el único piloto de la parrilla de Fórmula 1 2017 que no ha conocido la bandera a cuadros en las cuatro carreras que se han celebrado hasta el momento.

Desde problemas en la suspensión, transmisión del monoplaza, pasando por el motor y ERS, el bicampeón español ha tenido que darse ayer de tiempo en los Grandes Premios de Australia, China, Bahrein y Rusia.

“En Canadá espero que venga también algo de Honda y ponernos en una pelea un poco más seria”, pronosticaba Alonso en Sochi sobre cuando se podría poner fin a esta mala ráfaga de resultados. Dos carreras para ver si hay luz al final del túnel. Aunque a día de hoy resulte muy difícil creer.