Se iba rápido, al aeropuerto de Sochi, de ahí a Moscú y después a Estados Unidos. Porque el próximo tres de mayo tiene previsto Fernando Alonso hacer su primer test con un IndyCar. De esta guisa el asturiano intenta huir de los problemas que está teniendo esta temporada en la F1 donde aún no ha conseguido terminar un solo gran premio de cinco disputados.

Pero puede favor inconvenientes también en los USA porque la afluencia puede impedir ese primer test del asturiano.

Según las últimas previsiones puede seguir lloviendo en la ciudad de Indianápolis hasta el próximo día cuatro de mayo como lo está haciendo desde hace unos días. En concreto para el día tres se esperan cielos cubiertos, temperaturas relativamente altas, en torno a los 16 grados, pero lluvias durante toda la excursión.

Y en esas condiciones está prohibido rodar en los óvalos. Sobre todo por los neumáticos, en estas pistas no se permiten gomas de afluencia con dibujo porque no son suficientemente rigidos para sostener las cargas laterales y el sobrecalentamiento que tienen con velocidades tan altas, durante tanto tiempo y en este tipo de circuito. Y con las gomas normales es demasiado peligroso rodar con afluencia o la pista sucia.

Así la cosas, Alonso va para Estados Unidos, pero aún se desconoce si tendrá que posponer su première en la categoría.