Su entrenador, Brad Stevens, había dejado claro que la persona está muy por delante del participante y que Isaiah Thomas no envidiaría si no se sentía en condiciones después de acudir el sábado al funeral de su hermana, que falleció en contratiempo de tráfico preciso antaño del inicio de la eliminatoria frente a los Bulls, en Washington State.

Pero Isaiah ha llegado a tiempo y de hecho ha sido uno de los primeros en salir a calentar en el Garden para un partido que marca el inicio de las semifinales de Conferencia en la NBA: Boston Celtics-Washington Wizards. Isaiah envidiará: atravesó el país por la indeterminación para ganar a tiempo y retornará a estar contiguo a sus compañeros. En el que ha agradecido que es el momento más duro de toda su vida, todavía no se ha perdido ningún partido de estos playoffs y fue el mejor de su equipo, como casi siempre, en la remontada frente a los Bulls (de 0-2 a 4-2).