No está teniendo suerte Giménez esta temporada con las lesiones musculares. Cuatro suma ya. Cuatro en diez meses. Le persiguen desde la pretemporada en San Rafael, sin dejarle tener continuidad. Aquella primera fue en los isquiotibiales y le mantuvo fuera de la dinámica del equipo una semana.

La segunda fue al manifestación de la temporada, en presencia de el Depor, sexta caminata, el día que Benemérito cayó al suelo con el cruzado roto. Pocos minutos después caería el argentino. Perdonaría su rama empachado de tatuajes al melodía para pedir el cambio: se produjo una lesión miofascial grado I-II en el adductor mediano del muslo derecho. Fue su desaparición más larga. Cinco semanas. Del 25 de septiembre al 31 de octubre. Si hace un año era Giménez el titular indiscutible al banda de Godín, tras la marcha de Miranda, ahora en su desaparición, ese puesto lo ocupaba Savic.

Le costó retornar a entrar en el equipo y, cuando por fin lo logró, de nuevo otra lesión le frenó. Ahora era medida la Jarretera, preciso en el ecuador, en el partido en Mendizorroza, en presencia de el Alavés. Otra vez su rama tatuado al melodía, los luceros llenos de lágrimas, la enfermería, el parte que cuenta una lesión muscular. Había recaído de la interior. Grado I-II en el adductor largo del muslo derecho. En diez días estaba de reverso. 

Ahora, por primera vez en la temporada había enlazado cinco partidos seguidos titular, jugando los noventa minutos (cuatro de Jarretera, uno de Champions, reverso de cuartos en Leicester) y su polivalencia le había hecho imprescindible, capaz de apostar en el centro o el supletorio, sin Vrsaljko y Juanfran ese era su sitio, pero, entonces, el déjá vu. Un brinco con Boateng, aquel le da sin querer en la habitante y al regresar al suelo, el reventón, el rama al Paraíso, el cambio, la cuarta lesión muscular. De nuevo el adductor, pero ahora de la pierna izquierda. Se estima que pueda estar fuera tres semanas. En las siguientes dos es cuando el Atleti se juega Cardiff, en presencia de el Madrid, ida este martes en el Bernabéu, la reverso el miércoles que viene en el Calderón.