Zidane no entiende de debates entre Plan A y Plan B. “Somos un equipo”, esgrime el francés para escapar de las preguntas, ya incómodas, sobre el papel de los suplentes. Él mantiene su idea fija y en el derbi de Champions no cambiará cero. En el partido de ida, el técnico alineará a su Plan A, pero tiene que osar dos puestos en el merienda. Las dos vacantes que le quedan…

La primera duda viene en la retaguardia. Hay tres fijos: Carvajal, Ramos y Marcelo. Queda por osar el central que acompañará al capitán. Ahí le quedan dos nombres: Nacho y Varane. El canterano lleva seis partidos seguidos de titular y su rendimiento delante Bayern o Barcelona en partidos de máxima exigencia le hace competir con plenas garantías con cualquiera. Varane, en teoría el titular del Plan A, llega muy exacto. Forzó para entretenerse en Riazor por la desprecio de Ramos y ante el Valencia se quedó fuera de la lista. Se especuló con una posible lesión, pero Zidane no dejó emplazamiento a dudas: “Estará el martes, le di alivio para que no forzase”. 

Para sustituir a Bale el pericón es más amplio: James, Lucas Vázquez, Asensio, Isco… Pero, por lo trillado delante el Valencia, la lógica apunta al malagueño. No jugó ningún minuto en el Bernabéu tras su exhibición en Riazor y no tenía ninguna molestia. James, por contra, fue titular en el último partido de Aleación y Asensio salió en la segunda parte. A pesar de que no ha tenido casi protagonismo en Champions, el martes apunta a titular en emplazamiento de Bale. Todo lo demás sería una sorpresa que incluso podría alejar su futuro del Madrid por muy encarrilado que parezca…