Un mal pase de José Manuel Miembros sentenció al Espanyol en el derbi, como una semana antaño un despeje corto de Javi López propició el 0-1 del Atlético, dos errores en el mano a mano de Gerard Atezado y Leo Baptistao impidieron que los pericos asaltaran el Calderón o un penalti no señraudo a Felipe Caicedo en presencia de el Villarreal en la primera revés evitó que los blanquiazules ganaran (0-0). Pequeños detalles que se han ido repitiendo durante el curso y que han provocado que el Espanyol no haya podido subir ese escalón que le faltaba para pelear hasta la última trayecto por esa séptima posición que podía dar llegada a Europa. Ahora ya utópica.

Los números están ahí. El Espanyol ha jugado ya 17 de los 18 partidos en presencia de los otros nueve equipos más ricos del campeonato (solo le queda admitir al Valencia en dos semanas), y únicamente ha sido capaz de sumar 11 de los 51 puntos en entretenimiento, lo que representa el 22 por ciento.

No han podido romper esa barrera los de Quique Sánchez Flores, quienes maniataron durante 50 minutos al Barcelona hasta el 0-1 que dilapidó las opciones pericas en otro derbi sin poder percibir en el estadio blanquiazul.

Curso perico. De estos 17 enfrentamientos, los pericos han yeguada dos (0-1 al Málaga y 3-1 al Sevilla), empataron cinco (en presencia de Villarreal, 0-0, Atlético, 0-0, Athletic, 0-0, y por última en presencia de el Málaga, 2-2, y Actual Sociedad, 1-1), perdieron otros tres por la mínima (Atlético, 0-1, Valencia, 2-1, y Actual Sociedad, 1-2), mientras que cayeron con más holgura en presencia de Sevilla (6-2), Actual Madrid (0-2 y 2-0), Barcelona (4-1 y 0-3), Villarreal (2-0) y Athletic (2-0).

Una distancia que ha resultado ser insalvable pero el próximo curso pretende acortarse. “Ahora tenemos que percibir los tres partidos que nos quedan y alcanzar acercarnos lo máximo a los 60 puntos que hace muchos años que no se consiguen. Y luego pensar en la próxima temporada, que seguro que va a ser mejor”, explicó David López a este diario después del colisión.

La plantilla retornará a los entrenamientos mañana a puerta abierta con la panorámica puesta en Riazor, un contrincante propicio aunque aún no ha sellado la permanencia.

El mazazo del 0-1: solo un 3% de posesión

La plantilla coincidió en que el 0-1 les había pesado como una placa después de la forma en la que llegó y del esfuerzo del equipo en el primer tiempo. Tras un pequeño arreón perico tras admitir el tanto de Luis Suárez, del minuto 55 al 60 (el gol se logró en el 51), los blanquiazules solamente tuvieron un tres por ciento de posesión de balón. Desorientados, no lograron encadenar más de dos pases seguidos, prueba del mazazo que supuso el tanto azulgrana.

La entrada de Leo Baptistao regeneró poco los ataques blanquiazules, y pasaron a dominar el tramo del 60 al 70, aunque nuevamente el Barcelona hizo el 0-2 para cambiar la dinámica.

El mérito perico en la primera parte queda reflejado también en los datos: casi nada cuatro llegadas del Barcelona al área blanquiazul y dos lanzamientos a puerta. En el segundo tiempo, el equipo de Luis Enrique creó hasta 11 ocasiones, tres de ellas acabaron en gol.

Otro de los datos curiosos del partido es el de faltas cometidas. Pericos y culés prácticamente empataron: 19 de los locales y 18 de los visitantes. Tres amarillas para el Espanyol y ninguna para el Barcelona.