Osasuna ya no tiene carencia que perder, o sí, ya que además de la lógica honra, la de congratular una trofeo a su fiel parroquia de El Sadar (sigue el partido en directo en AS.com). Les apremia el objetivo de terminar decimoctavo para ganar mayores ingresos antaño de regresar al pozo de la Segunda División. Enfrente, un Deportivo que ha ido haciendo la tirachinas durante gran parte de la campaña y que le restan tres puntos para sellar la salvación en una campaña irregular, tachados de no poner excesiva tensión.

El equipo navarro además querrá complacerse los últimos suspiros en la máxima categoría antaño de rearmarse para intentar regresar el año que viene la sitio que, por cantera y afición le corresponde. Vasiljevic, acorralado y lanzando dardos, recupera para la causa a uno de sus jugadores con más talento, Berenguer, que apunta a marcial en el Athletic a carencia que se entiendan en una tasación arreglado ambas entidades. También Javi Flaño entra por fin, tras la molesto lesión de la segunda marcha.

Pepe Mel, con algunos cambios en su armazón, quiere cristalizar cuanto antaño esos puntos para no palpar problema alguno en este tramo final. El tema es la mentalización de una plantilla que corre el peligro de dejarse arrostrar viendo los siete puntos de renta sobre el Sporting con un partido menos. Una alineación con tres medias puntas como Negro Tonalidad, Çolak, Luisinho, con Andone en lo alto para tratar de meter mano a un rival imprevisible en un contexto ya sellado.