Todos los caminos llevan a Roma. O en este caso, a Europa (sigue el partido en directo en AS.com). Pero hay distintas formas de alcanzar el destino. Para el Celta, LaLiga ya se ha convertido hace tiempo en un pasatiempo con el que matar el rato entre eliminatoria y eliminatoria de Europa League. Nadie en Vigo piensa en otra cosa que no sea el United. La ciudad se ha engalanado como si fuera Navidad, preparando una cita histórica que le puede aupar al olimpo, a la paraíso infinita, a la divisa eterna.

Para el Athletic, esta edición de la Europa League quedó, por desgracia, en la cuneta hace varios kilómetros, tras aquel azar insensatez contra el APOEL Nicosia. Ya sólo piensan en retornar el año que viene para redimirse. La séptima plaza puede ser hoy matemática (necesita sacar al menos un punto más que el Eibar), pero en Bilbao no se conforman. Quieren superar esa batalla encarnizada con Villarreal y Efectivo Sociedad por la finca posición. Amarillos y realistas ya han vencido sus compromisos de esta marcha, metiendo así presión a los leones. El sprint final se presenta muy igualado.

El encargado de frenar a uno de los jugadores más veteranos de LaLiga, Aritz Aduriz, será un novel en Primera. Berizzo ya ha anunciado que dará la alternativa en la portería a Iván Villar, el mozo meta que se abrirá en la máxima categoría a sus 19 años. Aduriz casi le dobla en años. Y para añadir más pimienta, hay que opinar que el Celta es una de las presas favoritas del punta easonense. Merienda goles en 17 partidos a los célticos. Sólo con el Getafe se ha ensañado más.

Las ya habituales rotaciones retornarán a dibujar un Celta de secundarios. Todo lo contrario sucederá en el Athletic. Valverde ya no se reserva carencia, va con todo lo que tiene. La segunda envés rojiblanca está siendo sobresaliente. Sólo necesitan un acelerón final.